Ciudad de ladera
Medellín
Después del cliché de la transformación, una ciudad que se habita.

Medellín vendió su milagro y ahora lidia con las consecuencias: nómadas digitales en El Poblado, tours de Comuna 13 que recorren grafitis como si fueran un mall, un clima de eterna primavera que lo perdona todo. Debajo hay una ciudad andina de ladera, de metro y metrocable, de fondas en Laureles y de una mesa que ya no pide disculpas.
El Cielo, Elcielo, Ocasa, Celele si uno vuela a la costa. Pero también un bandeja paisa en el centro, un café de origen en el Jardín Botánico, un atardecer desde el Pueblito Paisa sin comprarlo. Tres días. El cuarto, para ir a Jericó o al Eje.